Los Buitres de las Tragedias.
El verano estaba siendo demasiado tranquilo. Salvo las campañas veraniegas de los artefactos costeros en el sur del estado - que no es poco -todo transcurría como casi siempre. Las redacciones nos ¨deleitaban¨ con los mismos argumentos del pasado año y los aprendices de reporteros, intentaban escalar puesto en el club de los becarios. Pero ese miércoles fatídico en los albores de la siesta, un avión se estrellaba al poco de intentar surcar el cielo hacia el paraíso. La imagen dantesca se convertía en la desgraciada noticia del verano del 2008. Una lengua de fuego abrasaba a mas de un centenar y medio de hombres, mujeres y niños y los calcinaba al instante, otros - los menos -tuvieron todavía una oportunidad gracias a la eficacia de los servicios de emergencia, y yacen mutilados por el fuego en las camas de los hospitales, esperando que su ángel de la guarda les de otra oportunidad. Pero los Buitres y la carroña mas esperpéntica están siempre al acecho, esperando que la sangre se derrame sea cual sea el motivo, una bomba, un cuello de mujer, o un avión. Por fin ya tienen noticia, por fin ya pueden compensar el gasto de los becarios, por fin los índices de audiencia se disparan y comienza la batalla volando por encima de los muertos, elucubrando, especulando, juzgando, señalando, metiendo los dedos hasta el fondo de la herida para buscar mas sangre mas dolor mas medallas.
Los que se han ido desgraciadamente ya descansan allá donde estén. Pero el calvario el martirio la desazón el dolor y la herida que nunca dejara de cicatrizar, se queda entre los más allegados, amigos, compañeros de trabajo, padres, madres hijos. Un dolor que gracias a los Buitres se les estará recordando cada día, a cada hora, en cada instante, a través de los medios de comunicación mas carroñeros y vomitivos.




bree dijo
Estoy de acuerdo contigo...es una verguenza...
23 Agosto 2008 | 12:49 PM