La tristeza de los payasos.
Me contaba que un día fue testigo sin querer serlo de como entró una compañera a la habitación de uno de los residentes dando buenos días gritando ¡¡ Buenos días Antonio ¡¡ ¿ Que tal estas estas ? mientras abre las ventanas de par en par. Antonio le contesta con la voz quebrada y vacía ( Hoy me siento triste, tengo miedo ) ¡¡ Nada, eso son tonterías, mira que solecito hace ¡¡ Contestó. Mi amiga confiesa que se quedo helada al ver tan poco tacto, tan poca compasión. Y esto es lo habitual, apostilla.
Quizás habría que decirle a la compañera de mi amiga que hay tristezas y meláncolicas que no se esfuman con el sol. Quizás habría que recordarle que hay momentos tan heladores que ningún sol es capaz de derretir el miedo al último viaje. Quizás seria bueno comentarle que antes de abrir la ventana se siente unos instantes y escuche la tristeza de los payasos mas niños y tal vez eso les de un día mas de ventaja.




ciudadanakeing dijo
Puede que peque de sentimental, o de gilipollas, pero el caso es que se me ha puesto un nudo en la garganta al ver esas fotos. Puede también que,en ese momento, ellos sean más felices de lo que lo soy yo al verles. Pero siempre me han impresionado dos cosas.
Una, llegar a vieja y abandonada, dado que por ley de vida ellos están más cerca de la muerte, deberían de ser los más felices de sus existencia, y no por cuidadoras, sino por esos familiares que olvidaron la dedicación que les procesaron, a cambio de nada, cuando ellos eran pequeños.
Dos. Ver el maquillaje de un payaso cubierto de tristeza en la mirada.
Tu amiga es una profesional y una buena persona sin duda, pero es mejor no implicarse demasiado, terminará sufriendo.
Un saludo.
21 Junio 2009 | 04:16 AM